Cuidados y Lavado de Ropa Ignífuga

Guía técnica para preservar la protección certificada en prendas ignífugas

Las prendas ignífugas Vitatex están diseñadas para cumplir con estándares internacionales como NFPA 2112 y ASTM F1506, proporcionando una barrera eficaz frente a exposiciones térmicas por fuego repentino, calor convectivo y arco eléctrico. Para mantener la certificación y las propiedades ignífugas en el tiempo, es fundamental seguir prácticas de lavado, secado y mantención alineadas con las recomendaciones técnicas del fabricante y los ensayos normativos aplicables.

1. Detergente: Factor crítico en el lavado de ropa ignífuga

La elección del detergente impacta directamente en la retención de las propiedades de resistencia a la llama. No todos los productos disponibles en el mercado son compatibles con prendas tratadas o inherentemente ignífugas.

✅ Recomendación técnica: Se recomienda el uso de detergente Popeye Familia Hipoalergénico, ya que:

Este detergente ha demostrado ser seguro para el mantenimiento de ropa ignífuga durante ciclos de lavado continuos, minimizando la pérdida de propiedades técnicas.

  • Cantidad precisa: Utilizar la dosis justa indicada por el fabricante del detergente. El exceso de producto puede generar acumulación de residuos en las fibras, lo cual afecta negativamente el rendimiento frente a fuentes de calor o llama.

  • Prohibido el uso de suavizantes: Los suavizantes alteran la tensión superficial de las fibras, reducen la capacidad de disipación de calor y pueden anular los efectos retardantes al fuego en textiles tratados.

2. Temperatura: Control térmico durante el lavado

  • Lavar a un máximo de 40 °C. Temperaturas superiores pueden degradar los tratamientos ignífugos aplicados a mezclas como algodón/nylon (ej. 88/12), además de afectar la adhesión de cintas reflectantes o estampados térmicos.

  • ♻️ Lavado en frío (30–40 °C): Suficiente para remover la mayoría de los contaminantes sin afectar la estructura molecular del tratamiento ignífugo.

  • ⚠️ En caso de contaminación con hidrocarburos, residuos de aceites o agentes industriales, usar ciclos específicos con prelavado, pero sin superar la temperatura indicada por el fabricante.

3. Secado: Mantención de propiedades térmicas y estructurales

  • Secado al aire libre: Método preferido. Preserva cintas reflectantes, evita estrés térmico en la tela y minimiza el deterioro de componentes sellados o logos.

  • 🔁 Uso de secadora: Solo si la etiqueta de la prenda lo permite. En ese caso:

Secar en secadora a baja temperatura. La alta temperatura puede afectar los acabados ignífugos o causar delaminación de refuerzos o aplicaciones especiales.

4. Protección de reflectantes, costuras y zonas técnicas

  • Rotación de uso: Se recomienda mantener al menos tres prendas ignífugas por operario. Esto permite la recuperación de las fibras entre jornadas, evita el sobrelavado y reduce la fatiga del textil.

  • Almacenamiento: Guardar en lugar seco, oscuro y ventilado. La exposición a rayos UV o ambientes húmedos puede deteriorar los tratamientos químicos de resistencia al fuego.

  • Inspección ocular periódica (idealmente mensual):

Ante cualquier signo de daño estructural, la prenda debe ser retirada de uso y evaluada por el supervisor de seguridad o el proveedor técnico.

Preguntas frecuentes sobre el lavado de ropa ignífuga

¿Qué detergente recomiendan para ropa ignífuga?
Detergente Popeye Familia Hipoalergénico. No contiene cloro, suavizantes ni agentes que interfieran con los tratamientos técnicos ignífugos.

¿Puedo usar suavizante para mejorar el olor o la textura?
No. El suavizante deteriora las propiedades ignífugas y puede anular la certificación de la prenda.

¿Qué temperatura es segura para lavar ropa ignífuga?
Máximo 40 °C. El sobrecalentamiento compromete el rendimiento térmico del tejido.

¿Puedo usar secadora?
Solo si la etiqueta lo permite. Usa ciclos cortos y temperatura baja o media.

¿Cómo sé si mi prenda ya no es segura?
Si detectas abrasiones profundas, fallas en reflectivos, costuras abiertas o tela desgastada, es momento de reemplazarla. La inspección periódica es clave.